lunes, enero 15, 2007

Despidiendo el 2006


El 31 de diciembre despedimos al 2006. Como siempre en las calles de mi pueblo el desfile de años viejos se encarga de recordarnos lo ocurrido, bueno o malo ... el programa de moda, los problemas de siempre, el personaje del pueblo, algunas crítica políticas. Primero pasan los niños con sus añitos viejos, muñecos simples con los que a veces hacen críticas casi más fuertes que las que hacemos los grandes, quienes estamos llenos de miedos.

Luego vienen los años viejos, algunos de novatos que van haciendo sus pinitos como artesanos y otros ya más expertos con inmensas figuras de papel, frágiles esculturas de vida efímera que de resultar ganadoras son sentenciadas a la hoguera para calentar la fria noche que se avecina mientras nosotros brindaremos y bailaremos a 3100 mts. de altura sobre el nivel del mar esperando el nuevo año.

Terminado el desfile sigue el concurso de viudas, generalmente niños y hombres vestidos de mujeres que bailan y piden caridad a los transeuntes por que se les murió el viejo, luego los testamentos, escritos en verso y prosa que hacen burla sobre las situaciones del pais y en especial del pueblo, dejando algo a cada uno de acuerdo a su comportamiento en el año, como siempre yo pido explicación porque estoy desactualizada en los personajes y las anécdotas.

Al final de la tarde anuncian los ganadores del desfile, esta vez le tocó al viejo que representa a nuestro amigo Albeiro, escritor de mi pueblo quién publicó su primer libro en el 2006. Los ganadores se quedan en el parque esperando ser quemados en la noche y los demás se van a su cada para hacer parte de la hoguera de la familia...

1 comentario:

Luis M. dijo...

Que hermosa tradición, alguno completamente autóctono de nuestro país.
Quemar el año viejo y con él, las mayoria de las cosas malas que pasaron es una buena forma de dejar de lado lo negativo y empezar con pie derecho el nuevo año.
Los vecinos de mi cuadra en Armenia, que siempre han tenido esta tradición, en el año anterior nos hicieron falta. Se fueron para la costa caribe y nos dejaron sin año viejo para disfrutar. Pero la magia multicolor de los juegos pirotécnicos (no prohibidos en mi terruño) surgieron como aliciente ante la falta de ellos.
Que lindo es diciembre, ya solo faltan 10 meses para que vuelva.